domingo, 24 de octubre de 2010

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Exploraciones con Evelio Echevarría. Parte II

Por Txomin Uriarte
Bakio (Bizkaia), País Vasco, julio de 2009
Fotografía Sevi Bohórquez

El siguiente texto es continuación de Perú. Cordillera Chaupijanca. Exploraciones con Evelio Echevarría. Parte I

Cordillera Blanca

Mientras Sevi visita a sus amistades en Huaraz, la capital del andinismo peruano, viajo en coche con Evelio a la quebrada de Llanganuco. Una vez en Cebollapampa, subimos a pie hasta la laguna 69, entre los nevados Pisco y Chacraraju. Por la tarde regresamos a la ciudad.

El día 15 emprendemos los tres nuestra segunda salida. El objetivo es la zona del nevado Cajap, 5230 m, detrás del paso de Huarapasca, por la carretera (pista de tierra y piedra) que va a las minas de Huansalá.

Nos aproximamos en taxi. Entramos en el Parque Nacional antes de la desvación al glaciar de Pastoruri, ahora cerrada por asuntos medioambientales. Llegamos hasta una curva desde la que el mapa germano indica que se sube a la laguna de Cajap, donde queremos instalar el campamento.

Con nuestros pesados bultos a cuesta, al principio, guiados por el mapa, nos esforzamos en busca de una laguna escondida. Es inútil. Revisamos toda la quebrada, entre los 4600 los 4900 m. Nada responde a lo que buscamos. Bajamos otra vez hacia la pista de ripio y nos instalamos en un altozano, entre ruinas de corrales, con agua cerca.

Exploramos entonces otra quebrada más próxima al paso de Huarapasca. Subimos otra vez hasta los 4800 m. Tampoco está la laguna. Además nieva. Entre la nieve y la niebla todo se cubre de blanco enseguida. Mañana veremos.

Al día siguiente apenas se ve. Nieva, niebla, viento. Sólo podemos esperar. Repasamos el mapa, que sigue sin aclararnos nada. Nos lo aprendemos de memoria. Dormitamos, dormimos. Empiezan las miserias: frío en los pies y en los huesos, temblorina, diarrea, ciática… Salimos a dar otra vuelta, a entrever e imaginar a lo lejos las alpacas, las vacas y los carneros. Volvemos a la tienda y al mate de coca. Mañana nos iremos. Cae una fuerte nevada por la noche.

Amanece con buen tiempo.
Tenemos que esperar a que salga el sol para que se sequen las tiendas. No sabemos cómo podremos volver, pero de madrugada creimos oir el ruido de un coche que bajaba hacia Huansalá.

Esperaremos en la carretera por si vuelve.

Y es verdad. Nos recoge. Hemos tenido “una suerte horrorosa”, dice Evelio, porque es raro que un coche circule ya por esta pista. A media mañana estamos de nuevo en Huaraz.

En resumen, han sido un par de salidas. Una gris y otra blanca. Con resultados alpinistas –andinistas– escasos. Sólo hemos alcanzado un par de cimas, de importancia secundaria, de cuyos nombres no estamos seguros y que muy probablemente fueran ascendidas antes.

También hemos comprobado la falta de coincidencia entre el mapa y el terreno que representa en la zona oriental del paso de Huarapasca.

Pero la experiencia humana ha sido muy enriquecedora. Hemos convivido doce días con Evelio, en su mundo, con sus planes, sus decisiones, sus conversaciones y sus silencios. Con su rico anecdotario y su inmensa humanidad. Ahora tengo una buena documentación para publicar la entrevista que buscaba.

Yosulpaaki! que es una forma quichua de decir gracias. El “Inti tayta” (el padre Sol) nos ha acompañado poco, pero nos ha permitido vivir unos días intensos en Ancash.


Txomin Uriarte (foto de la derecha), jefe de redacción de la revista Pyrenaica, es el actual presidente de la Federación Vasca de Montañismo.

Para una entrevista más amplia véase la revista del Club Vasco de Camping Elkartea, Errimaia, nº 70, 1ª de 2010.

Publicó su entrevista "Evelio Echevarría, la esencia del andinismo", en Pyrenaica, nº 232, 3 de 2008.





Evelio Echevarría (foto de la izquierda), doctorado en Letras Hispánicas, es catedrático emérito de Colorado State University desde que se jubiló en 1997.

Para conocer su historial breve véase la tapa trasera de su último libro Chile andinista: su historia (edición final ampliada), Santiago de Chile, 1999.

Véase una entrevista relativamente reciente.

Un currículo documentado y extenso lo publica José Herminio Hernández www.culturademontania.com.ar

viernes, 22 de octubre de 2010

Andes. Perú. Cordillera Chaupijanca. Exploraciones con Evelio Echevarría. Parte I

Por Txomin Uriarte
Bakio (Bizkaia), País Vasco, julio de 2009
Fotografía Sevi Bohórquez

Por fin, a comienzos de junio de 2008, me encontré en la ciudad peruana de Huaraz con el alpinista-documentalista Antonio Gómez Bohórquez, a quien los amigos llamamos Sevi porque residió en Sevilla, pero nació en Cádiz, aunque desde muy joven vive en Murcia. Habíamos mantenido una larga y cordial relación por escrito y por teléfono, pero todavía no nos habíamos visto.

Ahora los dos estábamos allí dispuestos a acompañar en sus exploraciones a Evelio Echevarría, al que ambos conocíamos desde hace muchos años. Habíamos sido sus huéspedes en Colorado, en años distintos, y recorrido alguna que otra senda de las montañas norteamericanas.

Deseábamos verle, estar con él, conversar sobre muchas cosas, oírle, disfrutar de su compañía, ascender si fuera posible alguna cima virgen. Y en mi caso concreto, convencerle para que me aceptase escribir para Pyrenaica un largo artículo sobre él.


Cordillera Chaupijanca

Para nuestra primera salida elegimos la cordillera Chaupijanca, situada entre las cordilleras Blanca y Huayhuash. Evelio había estado por allí hacía unos años, precisamente con Sevi y Consuelo Amorós. Pero le quedaba un hueco por conocer que podría presentar ascensiones interesantes, donde la cartografía no es concluyente.

La madrugada del 9 de junio subimos en autobús por la carretera del Callejón de Huailas hacia el paso de Conococha (4080 m) para bajar a Pachapaqui. Pensábamos terminar de conocer la zona.

Mis compañeros anduvieron años atrás por la vertiente occidental del Shicra (ca. 5198 m), en esta cordillera. Consuelo y Sevi abrieron una vía por el excelente hielo de la cara oeste y la delicada nieve polvo de las cornisas de la arista sureste de este nevado. Mientras, Evelio ascendía solitario a la cima oriental (ca. 4900 m) de un cerro rocoso vecino. Estas actividades fueron registradas en The American Alpine Journal 2004, y en Pyrenaica, nº 222, 2006.

Ahora tenemos previsto seguir hasta el fondo del valle central para desviarnos por otro secundario, hacia la izquierda, antes de llegar al paso de Yanashallash.

Necesitamos buenas perspectivas. Queremos ascender hasta un collado alto del oeste para ver la parte opuesta de la cordillera.

Pachapaqui, antiguo caserío de pastores a casi 3900 msnm, es una vieja aldea minera, deprimida, ahora en supuesta recuperación. Está al norte del distrito de Aquia, en la provincia de Bolognesi del departamento de Ancash. A finales de 2008 la compañía minera junior International Consolidated Minerales (ICM) de Reino Unido empezará la producción de 500 toneladas de concentrado de mineral de zinc, plata, cobre y plomo. Las reservas y recursos de la mina esperan de la planta concentradora un rendimiento de 1000 toneladas diarias durante ocho años y medio. Los aldeanos comentan que en 2010 producirá además oro y estaño.

El paisaje es gris. El cielo está gris. Empieza a llover. Instalamos nuestras “carpas” en la ladera izquierda a la entrada del poblado.

Preparamos nuestra primera infusión, mate de coca. Cenamos. Bajamos al valle. Negociamos con un arriero los servicios de un burro para la aproximación de mañana con nuestros petates. Nos acostamos para pasar una larga noche. Nieva en cuanto oscurece. Parece que no hay riesgo de que nos visiten los “pericotes” humanos. Pericotes son esos ratoncillos dispuestos a robar comida.

Por la mañana, el burro se ha convertido en una destartalada camioneta. El chófer-arriero nos acompaña luego hasta la vaguada donde instalamos el campamento, a 4540 m, junto a un riachuelo, bajo una cumbre picuda, un Matterhorn andino pequeñito que ayer estaba cubierto de nieve y hoy muestra sus laderas negruzcas.

Subimos por la ladera norte hacia dicha cima. Cruzamos sorprendidos una carretera de tierra y piedras (de ripio) que no aparece en el mapa del Club Alpino Austroalemán que usamos de referencia.

Sevi alcanza la cumbre del Ñauca (4919 m), pero la niebla rara vez le permite ver el paisaje.

Por la noche, larga noche, la temperatura ha bajado a –5º C.

El día amanece soleado. Subiremos hasta el collado desde el que podremos ver todo el valle opuesto.

Lo vemos. Desde el collado las vistas de las cordilleras lejanas parcialmente cubiertas de nubes son preciosas.

Las cercanías, sin embargo, por más que miramos y miramos, tienen poco interés montañero.

Desvía nuestra atención el sistema de carreteras altas, las explotaciones a cielo abierto, la minas que preforan las montañas, los residuos blanquecinos y rojizos que arrasan las laderas…

Incapaces de distinguir cumbres cercanas relevantes que nos atraigan, volvemos a dirigir nuestras miradas hacia las lejanas montañas con sus cimas cubiertas por las nubes.

Por una bonita cresta aérea trepamos a un cerro rocoso de 4846 m, que queda encima del campamento. Puede que estemos sobre el Ñaucapunta o el cerro Rawapatac, que podría significar 'repisa donde caen las piedras'.

Disfrutamos de nuestro modesto logro, en esta cumbre que nos permite contemplar las cordilleras Huayhuash, Blanca y el resto de Chaupijanca.

Al bajar intercambiamos opiniones. Coincidimos en que la zona no merece más esfuerzos.

Por la mañana desmontamos el campamento y bajamos a a la carretera para esperar el autobús. Por fortuna pasa primero un coche, que sirve de taxi. Convencemos al chófer para que rebaje su ilusa tarifa y, con una sonrisa, decide llevarnos hasta Huaraz.

Continúa en Perú. Cordillera Blanca. Exploraciones con Evelio Echevarría. Parte II

martes, 28 de septiembre de 2010

Andes. Perú. Cordillera Vilcanota. Errores u omisiones. El nevado Tinki confundido con el Puca Punta

En los Andes del Perú aún es posible confundir una cima con otra o creer que algunas partes de sus caras permanecen inescaladas. ¿Por qué? Pues porque la dispersión, la imprecisión y la contradicción de los datos publicados sobre algunas montañas andinas exigen una considerable dedicación a la búsqueda de documentos, al análisis y a la confrontación de la información obtenida. Veámoslo con el ejemplo de la noticia sobre una escalada divulgada por los medios informativos especializados.


De lo divulgado extraemos que Raúl Laveriano, Willy Alvarado, Beto Pinto, Claudio Lliuya y Steven Fuentes escalaron el "Nevado Pucapunta 5490 m" de la cordillera Vilcanota el 4 de octubre de 2008. Los cinco peruanos, componentes de una expedición de aspirantes a guía de alta montaña, "ingresa[ro]n al glaciar por la pared sur a fin de alcanzar la cima oeste de la montaña".

Por fortuna, el recorrido de la escalada dibujado en una foto de la montaña ilustra este texto entrecomillado. Observamos que el trazo asciende primero recto por el centro de la cara sur, y luego diagonal hasta el canal de la derecha de la banda rocosa superior. Sigue después el canal hasta su fin en la arista sureste. Por la pendiente a la derecha de esta alcanza la cima.

En un informe del grupo, localizado en Internet, Fuentes refiere a la misma montaña como "Nevado Pucapunta 5490manm (Hatunpunta según algunos mapas)", "Pucapunta Oeste" y "cima oeste de los Pucapuntas". De su escalada dice: "El nombre con el que hemos bautizado esta apertura y su graduación final es 'Magno Camones' 360mts MD / 65°".

Documentémonos algo más. Soslayemos el secular defecto de consultar publicaciones modernas desdeñando las antiguas. Eludamos la realidad suponiendo que todas ellas están en el maremágnum de datos de la red de redes, que disponemos de medios adecuados y de tiempo ilimitado para localizar cuanto necesitamos. Imaginemos que accedemos a las autopistas electrónicas de la información y que, en nuestras fructuosas búsquedas, hayamos suficientes documentos relativos a dicha cima. Una vez seleccionada y analizada la documentación pertinente, sínteticemos lo obtenido.


El nevado escalado por el quinteto peruano fue conocido fuera del Perú gracias a una fotografía de Piero Ghiglione, publicada en el anuario Mountain World de 1953. Es una foto con el pie: "Unnamed 19,600 ft. between Ausangate and Cayangate..." que refiere además a tres cimas innominadas destacadas a la derecha.

Las cuatro cimas visibles en la imagen tomada por Ghiglione están unidas por una notable arista. Las tres cimas de la derecha, es decir, al estesureste, son algo más altas.

La misma foto del explorador italiano está en su libro, Nelle Ande del Sud Perù, impreso el mismo año.

Otro libro, el de Günter Hauser, Ihr Herren Berge, mostró cuatro años después aquel nevado. Su cima, sin nombre todavía, figuró en el mapa (adjunto a la obra) con la cota 5450 m, situada a la izquierda (ligeramente al oestenoroeste) de los 5619 m del nevado Caracol.

Esa foto del alpinista germano está ampliada en Mountain World (texto inglés) y en Berge der Welt (texto alemán) de 1958/59.

También el croquis de Cronk y Wortis en el Alpine Journal de 1959 señaló, aunque sin cota ni nombre, la cima 5450 m de nuestro interés.

Le Ande, obra de Mario Fantin, registró en 1979 esta cima y cada nombre y altitud de sus tres nevados vecinos orientales: Caracol 5619 m, Concha de Caracol 5630 m y Pachanta 5727 m. Esta clara información del alpinista y creador del Centro Italiano Studio e Documentazione Alpinismo Extraeuropeo (CISDAE) es ambigua en la hoja cartográfica oficial.

Tal ambiguedad, junto con la inconcordancia toponímica entre la cartografía peruana y la montañera, origina confusiones. El Pachanta (Pacchanta) se llama "Nevado Puca Punta" en la hoja 28-t Ocongate del Instituto Geográfico Nacional (IGN) peruano, que lo señala sin cota numérica al nornoreste del paso del nevado Campa ¡y al extremo sursuroeste del "Nevado Collque Cruz"! Esto mismo ocurre en el croquis de trekking Cordillera Vilcanota, Tinqui-Auzangate, dibujado por Healey e impreso por South American Explorer Club en 1985.

Descollemos que la toponimia de la hoja 28-t --como la del croquis de Healey basado en ella-- concuerda poco con la habitual y confunde porque a) parece que las tres cimas (Caracol, Concha de Caracol y Pachanta) fueran un solo nevado que recibe el mismo nombre de un paso situado al sursuroeste de sus glaciares y el de varios cerros de roca rojiza situados al sur, b) llama "Nevado Collpa Ananta" (6110 m) al Cayangate y c) nombra "Nevado Collque Cruz" a la serie de cimas situadas entre sus nevados Puca Punta y su Collpa Ananta.

Conviene aclarar que el auténtico nevado Collque Cruz está ocho kilómetros al NE del verdadero nevado Cayangate. Esto se puede apreciar comparando, por ejemplo, la hoja 28-t con el croquis de Wilkinson y Rubens publicado en el Alpine Journal de 2005. Al mirar la página 48 de este anuario británico se observará que en el extremo inferior izquierdo del croquis está señalada --sin cota ni nombre, al este de sus tres vecinas-- nuestra cima en cuestión. Esta cima fue nombrada "Tinki" (5450 m), por la expedición alemana que la alcanzó en 1966, quizá en dedicatoria a la hacienda Tinqui que se encuentra en la aproximación al campo base sur del nevado. Pues bien, esta primera ascensión, de varios miembros del Akademische Alpenverein München, fue registrada en el American Alpine Journal de 1967: "On June 16 we made the first ascent of Tinki (17,881 feet), which lies just east of Caracol".

La posterior escalada por la cara sur en 1980 también la registró el mismo anuario norteamericano en 1981: "On July 21 [Rainer] Bassler and I [Herbert Weinzierle, Deutscher Alpenverein] made a new route on the Nevado Tinki (5450 meters, 17,881 feet), the direct south face, which averaged 60º and was 70º near the top."

La Revista Peruana de Andinismo y Glaciología, nº 15, página 40, ya aludió en 1987 al doble nombre de la más alta de nuestras cuatro cimas unidas: "Pucapunta o Pachanta 5727 m".

Con todo lo anterior queda claro que la cima alcanzada por los miembros de la expedición de la Escuela de guías de Huaraz a la cordillera de Vilcanota fue la del Tinki, no la del Puca Punta.

En cuanto a la "apertura bautizada Magno Camones", siempre cabrá la posibilidad de que aparezca el testimonio de otra vía, abierta entre 1981 y 2008, en la misma cara sur, porque hay andinistas que no informan sobre su actividad. Recordemos que apertura significa 'ascender o escalar por donde nadie lo había hecho'. Así que cuando averiguemos cuál es el recorrido exacto de la vía Bassler-Weinzierle sabremos si la escalada del grupo andinista peruano es primera, es variación o es repetición.

Si interpretamos de la cartografía oficial que las cuatro cimas nombradas en la bibliografía andinista, Tinki, Caracol, Concha de Caracol y Pachanta, forman una agrupación de nevados llamada Puca Punta, entonces parece lógico que los futuros guías optaran por la oficialidad y comunicaran que escalaron el Pucapunta (5490 m); aunque esta altura difiera en las otras publicaciones referidas. Cabe aclarar, aquí, que Hatunpunta (o Jatun Punta, 'punta grande') es el nombre del cerro rocoso situado al oeste del nevado Tinki.

Debemos considerar, por otro lado, que la hoja impresa referida, que abarca parte de la cordillera Vilcanota, mostraba a finales del siglo XX zonas en blanco no cartografiadas. Estas zonas están hoy rellenas con información basada en la fotogrametría, sin todas las verificaciones propias del trabajo de campo.

Es preciso, pues, una urgente renovación cartográfica peruana, la producción de hojas a una escala que muestre mejor los detalles y la toponimia real o habitual, para evitar futuras confusiones. La demora del ING en satisfacer esta necesidad de diversos usuarios contribuirá, entre otras cosas, al aumento del caos de datos y a innecesarias pérdidas de tiempo cuando necesitemos documentarnos, trabajar o informar.

lunes, 10 de mayo de 2010

Montañismo insensato

A quien pueda interesar.

Salvador Sostres ha publicado, en http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/guantanamo/2010/05/06/la-locura-del-montanismo.html, que "Oiarzábal y Calafat, y los que ponen en riesgo sus vidas de un modo tan absoluto y absurdo, son culpables de nihilismo y de frivolidad, de no valorar la gracia que se les ha concedido de estar vivos."

lunes, 28 de septiembre de 2009

Perú. Huaraz. V INKAFEST. Clausura y premios

El quinto Inkafest ha valorado más los contenidos culturales o el humanismo que la espectacularidad deportiva en los documentales concursantes.

Este Festival Internacional de Cine de Montaña y Medio Ambiente ha proyectado del 18 al 22 de agosto de 2009 más de 20 películas en las salas de Monttrek y del Instituto Nacional de Cultura (INC) de Huaraz, capital del departamento peruano de Ancash. La organización del festival ha conseguido más público que el año anterior y logrado sus objetivos principales: divulgar el montañismo y la aventura, fomentar el intercambio de conocimiento y concienciar sobre el equilibrio ecológico.

El jurado de este año para montañismo y aventura estuvo compuesto por la directora cinematográfica peruana Rosa María Álvarez Gil como presidenta, Augusto Golin, director del Festival de Cine de Montaña de Trento (Italia), el autor peruano de libros de fotografías Walter Wust y, quien suscribe, Antonio Gómez Bohórquez. El productor cinematográfico canadiense Scott Fullmer cubrió periodísticamente el Festival.

La película Patagonia Tale (2008), del argentino Ignacio Galíndez, en la categoría Aventura, recibió 1000 dólares USA de la Municipalidad Provincial de Huaraz, además del Alpamayo de Oro. El documental Oltre la parete (2009), del italiano Elio Orlandi, en la categoría Escalada en Hielo y Roca ganó el Alpamayo de plata. The Polish Himalayas Women in the Mountain (2008), de los polacos Krzysztof Wielicki, Anna Maria Filipow y Jedrek Sierocki, fue premiada con el Alpamayo de plata en la categoría Montañismo. El Alpamayo de plata en la categoría Cultura y Sociedad fue para la producción germano-norteamericana The Devil's Miner (2005), de Richard Ladkani y Kief Davidson. Premiado con el Alpamayo de Plata a la mejor Producción Peruana fue Pitec (2008), cortometraje de los peruanos Erick Aquino y Carlo Brescia.

El jurado de Medio Ambiente y Naturaleza, a cargo de los especialistas en la materia Eric Cosio, Waltraud Kofer y Carlos Rojas, respaldados por Cristina Miranda, eligió como ganadora The Agony of the Ganges (2008), del director Hindú Sudhesh Unniraman. Recibió 500 dólares USA otorgados por el programa Clima de Cambios, de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

El Inkafest, clausurado en Huaraz con un emotivo homenaje al primer grupo peruano que ascendió al Huascarán (año 1953), proyectará en Lima y Cuzco las principales películas del festival.

El 5º Inkafest se ha celebrado este año gracias a la entrega de Mountain & Culture y al esfuerzo, tanto humano como económico, del Centro Cultural de España, Promperú, el programa Clima de Cambios de la PUCP y las municipalidades de Huaraz y Caraz.

Véase además www.inkafest.com y www.desnivel.es/object.php?o=18976

viernes, 31 de julio de 2009

Perú. Huaraz. V Inkafest


5º INKAFEST Mountain Film

18 al 22 agosto de 2009 en Huaraz

INKAFEST Mountain Film se celebra cada mes de agosto al pie de la Cordillera Blanca, en la ciudad de Huaraz (Perú), donde exhibe las películas de renombrados conferenciantes internacionales y nacionales que concursan.

El público accede libremente a las sesiones cinematográficas del Festival, vota por sus películas favoritas, adquiere conocimientos en talleres de realización cinematográfica y practica actividades al aire libre, como escalada, travesía (trekking), mountain bike, canotaje (rafting) o parapente, en las cordilleras Blanca y Huayhuash.

Más información en clausura y premios.

martes, 16 de junio de 2009

Andes. Argentina. Aconcagua. Crónica andina 2008-2009

Resumimos aquí la crónica Aconcagua 2008-2009 enviada por Marcelo Scanu.

Después de 30 años se ha repetido la ruta abierta en 1978 por Vieiro, Porcellana y Jasson en el Aconcagua.

Los autores de esta segunda ascensión del Glaciar Este y Ruta Sudeste —también llamada Glaciar de los Ingleses (2800m, MD)— han sido Ariel di Carlantonio, Fernando Araudi y Mariano Galván. Establecieron el último campamento a 6600 msnm, cerca del Glaciar de los Polacos.

Galván abrió además una variante a la derecha del Glaciar de los Polacos. Ascendió, solo, la ruta de 2800 metros de desnivel en 14 horas. Encontró hielo y terreno mixto con pasos de hasta sexto grado en roca. Dio a la variante el nombre “Los porters” ('los porteadores') por la actividad propia y de sus amigos en el Aconcagua.

Di Carlantonio y Araudi atraídos por la cara sur del Cerro Ameghino (5883 msnm), satélite del Aconcagua, partieron a media noche de Plaza Argentina hacia el campo 1.

Ascendieron luego un nevero de 300 m con inclinación de hasta 50º, seguido de una cascada de 200 m muy vertical con pasos desplomados.

Después escalaron un canal de 500 m con pasos de 80º en la salida. En ésta encontraron un paso de roca muy descompuesta, bajo una pequeña cornisa, y llegaron al hombro que se une a la ruta normal. Aquí dejaron las mochilas y después de 40 minutos por la ruta normal alcanzaron la cima, el 24 de febrero de 2009. Debe considerarse ruta nueva, porque hay noticias de que el montañista mendocino Pizarro y uno de los hermanos Benegas ascendieron parte de ella pero no hasta la cumbre.