miércoles, 28 de diciembre de 2011

Andes. Argentina. Patagonia. Cerro Torre. Chaltén o Fitz Roy. Aguja Bífida. Aguja Guillaumet. Nuevas ascensiones.

Macizo de El Chaltén (3375 m) o del Cerro Fitz Roy
Foto Sevi Bohórquez 2009


La web de Rolando Garibotti, Pataclimb.com, especializada en andinismo en la Patagonia, registra en inglés nuevas ascensiones y escaladas en la Aguja Bífida del macizo del Cerro Torre y la Aguja Guillaumet del macizo del Fitz Roy, entre otras, también registradas en castellano por Desnivel.com el 23 de diciembre de 2011.

Véase además el blog de Colin Haley y la nueva noticia de Desnivel.com (28-12-2011) sobre una vía abierta por Jens Holsten, Joel Kauffman y Mikey Schafer, del 13 al 15 de diciembre, en la cara suroeste de la Aguja Poincenot.

Salud, paz y felicidad en 2012

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Himalaya. Tibet. Tamotsu Nakamura. Nuevas exploraciones

Travesía por el valle de Wopu con el machete en la mano.
Foto Tamotsu Nakamura 2011.


Tamotsu Nakamura regresó ayer a casa después de tres semanas de viaje por el Tíbet oriental, y de asistir luego a la Asamblea de la Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo (UIAA) celebrada en Katmandú.

Esta vez el explorador japonés tuvo más tribulaciones durante su travesía, debido «al empeoramiento de los problemas de permisos y del muy difícil acceso a través de la selva tibetana en el Yi'ong Tsangpo con mal tiempo.»

Pico sagrado, de 6570 m, sobre el glaciar Jianpu.
Foto Tamotsu Nakamura 2011.


No obstante, aprovechó una «oportunidad limitada de sólo medio día de cielo azul para buscar la cabecera del gran glaciar Jiangpu, y contemplar la vertiente sur de una desafiante montaña sagrada de 6570 m y de otros seismiles impresionantes.»

Publicará sus informes sobre estas nuevas exploraciones, después de sus próximas conferencias en dos festivales internacionales de cine de montaña: en Bulgaria, el 21 de noviembre, y en Praga (República Checa) el 3 de diciembre.

Otras fotos: Gyalha Peri 7294 m o Gyala Peri 7150 m | Namcha Barwa 7782 m | Tiba Kangri 6846 m | Pk 6000 m en el valle de Wopu | Pk 6000 m en el valle de Wopu | Pk 6050 m en el valle de Wopu | Glaciar Jianpu en el valle de Wopu

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos
Tamotsu Nakamura

viernes, 14 de octubre de 2011

Argentina. Federación Argentina de Ski y Andinismo (FASA). Encuesta Nacional de Escaladores 2011

La Federación Argentina de Ski y Andinismo (FASA), a través de su Secretaría de Andinismo, encuestó entre marzo y mayo de 2011 a 658 miembros de su comunidad montañera en 21 provincias.

Dos guías de montaña regresan con sus llamas a El Chaltén (Patagonia argentina) tras una jornada de trabajo.
Foto Sevi Bohórquez 2009.


Objetivos de la Encuesta:

1) La estimación y caracterización de la población de montañistas, escaladores tradicionales, escaladores deportivos y demás miembros de la comunidad montañera de la República Argentina, afiliados o no a la FASA.

2) El fortalecimiento de la política de desarrollo del deporte administrado por la FASA, a través de datos estadísticos y de las preocupaciones y objetivos individuales de la población encuestada.

3) La atención de las necesidades de los deportistas con peticiones concretas.

Los resultados de la Encuesta Nacional de Escaladores están a disposición pública en la sede web de la FASA. La web de la UIAA los publicó el 30 de agosto de 2011.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

Martín Lascano González (Secretaría de Andinismo de la FASA)

lunes, 3 de octubre de 2011

Andes. Perú. Cordillera Carabaya. Nevado Chichicapac. Cara sur. Nueva vía de Dunn y Ripley

Desnivel sintetiza en castellano una noticia remitida por Duncan Machin el 26 de septiembre de 2011 al blog de Mountain Equipment sobre una nueva vía, de Tom Ripley y Hamish Dunn, en la cara sur del Chichicapac de la Cordillera Carabaya. La cordada británica indica que esta cordillera es "una remota y relativamente inexplorada cadena montañosa en el sureste de Perú."

Porción de la hoja 28-v Ayapata del Instituto Geográfico Nacional del Perú con toponimia original. Añadido en color rojo la cumbre (triángulo) al sur del posible pico (círculo) escalado por Dunn y Ripley.


Chichicapac y el encanto de la cordillera Carabaya

La remota cordillera Carabaya es más conocida y explorada de cuanto pudiera parecer. Se extiende 72 kilómetros en los límites de los departamentos peruanos de Cuzco y Puno. Se le calcula unos 256 glaciares en un área de 100 km2. El nevado Allincapac (5820 m) es su punto culminante. La Hoja 28-v Ayapata del Instituto Geográfico Nacional (IGN) del Perú nombra Chichijapac (ca. 5100 m) un nevado al noreste de la laguna Chambiñe, y al oeste-sur-oeste del Allin Japac (Allincapac), en el departamento de Puno. Si embargo, el pico escalado y descrito por Dunn y Ripley parece situado justo al este de esa laguna. Se trata de una cima secundaria (ca. 5250 m) al norte de una cumbre (ca. 5600 m, quizá 5614 m) innominada en la hoja.

La cordillera fue conocida en Europa con el nombre "Caravaya" por las expediciones de Piero Ghiglione a los Andes del Sur del Perú, entre los años 1939 y 1955. En particular por su libro, Nelle Ande del Sud Perú, publicado en 1953. Con las indicaciones del explorador italiano, la Fundación Suiza para Exploraciones Alpinas publicó en Zürich el croquis de cordales Sud Peru (Scala di 1 : 1 000 000) que incluye la "Cordillera de Caravaya". Este croquis topográfico muestra la cima del Chichiccapac (5610 m) en la arista sur del Allincapac (5780 m), a unos cinco kilómetros.

Fragmento de SUD PERU, carta orográfica según indicaciones de Piero Ghiglione publicada por la SSAF.
Fuente: Fundación Suiza para Exploraciones Alpinas.


Aquel nevado está situado al sureste del Allincapac y se llama Chichicapac (5635 m) en el croquis publicado por Peruvian Times el 20 de mayo de 1966. Estas dos cimas reciben las cotas 5820 m y 5617 m, respectivamente, en las publicaciones del andinista peruano César Morales Arnao.

Fue Ghiglione, a sus 76 años, quien consiguió con el porteador peruano Fortunato Mautino la primera ascensión al Chichicapac, el 20 de junio de 1959. Días después ascendió el peruano Julio César Cárdenas con Godfrey H. Francis, Simon Clark y Beverley Holt de la expedición londinense del British Museum of Natural History.

Hasta 1967 hay registradas más de 21 expediciones dirigidas por italianos, británicos, españoles, neozelandeses y peruanos a nuestra cadena montañosa de Puno. La expedición femenina Cordillera Carabaya 1971 dirigida por Kate Dilworth sólo pudo conseguir un mapa de la zona, elaborado por la expedición de la Universidad de Keele en 1965. Dilworth refiere a este mapa en su artículo de Alpine Journal 1972, cuya página 212 muestra un croquis parcial de cordales de la cordillera. La zona que cubre este último croquis está incluída en otro más completo que ilustra un artículo de Michel Cocker en Alpine Journal 2008, p. 56.

De izquierda a derecha Riccardo Cassin, Fosco Maraini, Tenzing Norgay, ¿?, Piero Ghiglione
Foto cortesía del Centro Italiano Studio e Documentazione Alpinismo Extraeuropeo C.I.S.D.A.E.


La bibliografía referida en el artículo de Cocker da idea de hasta qué punto está explorada la cordillera. Véase además en Alpinist la noticia de Lindsay Griffin, del 26 de septiembre de 2007, «British trio sends in Peru's unfrecuented Carabaya».

Al margen de cuántas expediciones hayan visitado las montañas de Carabaya, y de cuánto se conozca la historia del andinismo, es grato percibir —a través de lo expresado por Dunn y Ripley— que los Andes peruanos aún producen en el andinista la encantadora sensación de aventurarse en lugares apenas explorados.

Bibliografía consultada

1) Bibliografía del artículo de COCKER, Michel. Frost, Dust and Tear Gas, Exploratory Mountaineering in the Peruvian Cordillera Carabaya. Alpine Journal 2008.
2) FANTIN, Mario. Pioneri ed epìgoni italiani sulle vette di ogni continente. Italia : Commissione delle Publicazzioni del Club Alpino Italiano, 1975.
3) —Le Ande. Italia : Commissione delle Publicazzioni del Club Alpino Italiano, 1979.
4) GHIGLIONE, Piero. Note geografiche 1955 Sud Perú. Journal SSAF. Zürich: Schweizerische Stiftung für Alpine Forschung, 1959.
5) MORALES ARNAO, César. Cordilleras of the Peruvian Andes. Peruvian Times, May 20, 1966.
6) —Las Cordilleras del Perú. Lima: Banco Central de Reserva del Perú, et. al. 2001.
7) —Los Andes Peruanos Tienen 20 Cordilleras. En Andes-Amazon-1965. Kyoto: Doshisa University Alpine Society, 1969.
8) Schweizerische Stiftung für alpine Forschungen. In memoriam Piero Ghiglione, 1883-1960. Zürich: Schweizerische Stiftung für Alpine Forschung, 1961.

Cartografía

Instituto Geográfico Nacional, del Perú. Hoja 28-v Ayapata E 1 : 100.000.

jueves, 22 de septiembre de 2011

España. Costa mediterránea. Escalada. Ruda. Precauciones


Hojas y flor de la ruda. Región de Murcia. España. Sevi Bohórquez, 29 de marzo de 2013


La ruda y sus efectos en la piel

La Ruta graveolens (familia Rutaceae) prolifera cada vez más en las paredes rocosas mediterráneas españolas, lo que aconseja escalar siempre con manga larga y pantalón o malla hasta los tobillos incluso en los días calurosos.

Por lo general se cree que la ruda hembra produce irritaciones en la piel sudorosa sólo en primavera, cuando la planta florece. Sin embargo, irrita incluso con su apariencia seca en otoño. Las ampollas y lesiones pueden aparecer al cabo de varios días de rozar la planta si la piel se expone al Sol.

Ampollas producidas por la ruda tres días después de una escalada en la cara sur del valle de Leiva, Sierra Espuña. Región de Murcia. España.
Foto Sevi Bohórquez, 21 de septiembre de 2011


El picor en las partes afectadas suele durar más de una semana. La cremas comercializadas con los nombres Talquistina (contra el picor), Batmen y Celestoderm (disminuyen la inflamación) alivian estas molestias, aunque las marcas de la irritación duran meses. Antes de usar estas pomadas conviene consultar al médico de cabecera, al dermatólogo o al hematólogo.

Algunos escaladores pasan sus brazos por la ruda y los exponen a los rayos solares para demostrar que nada ocurre cuando se roza la planta con la piel seca. Es una práctica desaconsejada.

La Ruta chalepensis o ruda macho suele cultivarse en América del Sur con finalidades medicinales, culinarias y esotéricas.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

Consuelo Amorós Sanchís, Jorge Luis Monserrat Coll, Romualdo Doménech Brotons


Ampollas producidas por la ruda una semana después de una escalada en la vía normal del Puig Campana, Finestrat, Alicante, España.
El paciente utilizó Talquistina en polvo a partir del cuarto día.
A la derecha rama fresca de la ruda.
Fotos Sevi Bohórquez, 19 de mayo de 2012 (izquierda) y 29 de marzo de 2013.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Parque Nacional Huascarán. Actualización y modificación del Reglamento de Uso Turístico. Andinismo, pagos, obligaciones y prohibiciones. Nuevas propuestas

Modificado el 16 de septiembre de 2011

Durante más de ocho meses, un Taller de actualización y modificación del Reglamento de Uso Turístico (RUT) del Parque Nacional Huascarán (PNH) ha debatido, entre otros asuntos, la reforma de la legislación vigente sobre las condiciones de acceso a cada área natural protegida de la Cordillera Blanca.

Algunos puntos de las propuestas derivadas del Taller se discutirán en Huaraz, en las oficinas de la Jefatura del PNH, en una reunión el día 10 de Septiembre de 2011 a las 10:00 horas.

Ascenso al Huascarán 6768 m.
Foto: Sevi Bohórquez 1982


Si se aprueban las propuestas, los andinistas particulares federados (peruanos y extranjeros) no estarán obligados a contratar guías ni otro personal de servicio, aunque sí a registrarse y pagar la entrada al PNH.

El «boleto de ingreso al PNH» tiene hasta hoy validez legal de un día para turismo convencional y siete días para turismo de aventura. Sin embargo, en estos últimos años el PNH concedía 30 días para turismo de aventura. Con la nueva propuesta esa validez oficial de 7 días se ampliará a 21 días, sujetos a la propuesta de tarifas que se presente.

Aún queda discutir si los andinistas particulares extranjeros inafiliados o no federados —los que no dispongan de un seguro que cubra los gastos generados por cualquier accidente que les pudiera ocurrir— tendrán que acceder al PNH a través de una agencia autorizada si desean practicar el andinismo.

Acerca del horario de ingreso y de las obligaciones de los grupos organizados por agencias de viajes y turismo, conviene consultar el capítulo 7 de la Propuesta de reglamento del PNH. Para más información véase la revisión y modificación del año 2006 del texto del Reglamento de Uso Turístico y Recreativo del PNH.

Pronunciamiento de la Asociación de Guías de Montaña del Perú

La Asociación de Guías de Montaña del Perú (AGMP) solicita al PNH, y a los participantes en el proceso de modificación del RUT, «que la Unión Internacional de Guías de Montaña (UIAGM) sea considerada y reconocida como una organización internacional de interés regional, conservando el artículo 16 inciso D del anterior reglamento»:
Los guías miembros de la Unión Internacional de Guías de Montaña (UIAGM), podrán obtener el permiso de operación para brindar sus servicios como guía dentro del PNH por un lapso máximo de 30 días, previa solicitud a la Asociación de Guías de Montaña del Perú (AGMP).
La nueva propuesta de RUT añade al párrafo de arriba este otro:
Los guías de la UIAGM deberán adecuarse, además, a la legislación peruana vigente «para realizar la actividad de guidismo de montaña.»(1)
Así, pues, la AGMP solicita a la jefatura del PNH que suprima de la propuesta este último párrafo. Teme que disminuya el turismo debido a tanta exigencia a los guías extranjeros.

La jefatura del PNH ha respondido que el contenido del párrafo en cuestión lo impone el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR), organismo al que la AGMP deberá dirigir dicha petición.

Véase además el pronunciamiento de la AGMP-Región Ancash, y la noticia del Portal del Ministerio del Ambiente del Perú (MINAM), en Boletín 2 - Lima, 28 de Septiembre, 2011 sobre la reunión del Ministro del Ambiente, Ricardo Giesecke, con 73 jefes de área del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado – SERNANP: «Queremos que las áreas naturales protegidas sean pilares de la economía peruana.»

Notas

(1) Por "la actividad de guidismo de montaña" entendamos 'la actividad de guiar en la montaña'.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

Edson Américo Earh Ramírez Henostroza, Marco Arenas Aspilicueta, Renzo Moreno Ardiles, Selio Villón López

viernes, 2 de septiembre de 2011

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Primera ascensión al Taulliraju. Discrepancias. Dudas. Errores u omisiones. Supervisión de contenidos. Parte II

Testimonios de Davaille y Terray

Para comparar y complementar todo lo expuesto en la Parte I sobre el Taulliraju, sirvan los siguientes extractos de lo publicado antaño por los dos compañeros de Sennelier.

En 1956, año de la notable ascensión, Annales du Groupe du Haute Montagne (AGHM) publicó el artículo de Davaille, «Chacraraju et Taulliraju». Acerca de este segundo nevado dice:
Nos camarades montent en direction d'un glacier suspendu, tirent à gauche sous le glacier et, par une pente très raide, (60 à 65º) où alternent de couloirs de glace et des rochers brisés se dirigent vers une tour rocheuse trés individualisée, posée su l'arête nord-est (5.500 m.) Aprés une longueur de corde extrêmement délicate et presque verticale, ils passent sur le versant sud, où un travail de taille exténuant les conduit jusqu'à une boîte auz lettres qui permet de traverser le gendarme assez facilement. Au retour, ils mettent en place 3 cordes fixes. La voie d'attaque est tracée.(2)

Nuestros compañeros suben en dirección a un glaciar colgante, pasan a la izquierda bajo el glaciar y por una pendiente muy empinada, (60 a 65º) donde se alternan canales de hielo y de rocas destrozadas, se dirigen a una torre rocosa muy particular, puesta sobre la arista noreste (5.500 m.) Después de un largo de cuerda extremadamente delicado y casi vertical, pasan a la vertiente sur, donde un trabajo de talla extenuante les conduce hasta un buzón que permite atravesar el gendarme con bastante facilidad. A la vuelta colocan 3 cuerdas fijas. La vía de ataque está trazada.
Dos años después, Lionel Terray dedicó su monografía Hommes et Cimes du Pérou: «A la mémoire de mon camarade de cordée, Maurice Davaille».(3) En ella muestra la misma foto del artículo de su compañero con la línea, y el pie: «Face nord du Taulliraju --- Itinéraire d'ascension».

Por si hubiera duda sobre la arista escalada, el pie de una ilustrativa foto previa indica: «Taulliraju, versantsud. Sur la droite, arête nord-est.»

Taulliraju, cara sur. Arista noreste a la derecha. El rectángulo rojo añadido señala las cornisas cimeras surcadas por Sennelier, Davaille y Terray.
Fuente: Hommes et Cimes du Pérou


Los informes de Davaille y de Terray coinciden: «versant sud»(4) y «arête nord-est». Nótese bien que éste usó una foto para mostrar la vertiente a la que cruzaron (5) cuando llegaron a dicho gendarme rocoso, y la arista que siguieron después. Extraemos ahora de la traducción española de su libro, Les conquérants de l'inutile, estas líneas orientativas:
A partir de entonces tuvimos que progresar por el flanco izquierdo de la arista este [...] eran ya las 3 de la tarde cuando un extraplomo de hielo nos condujo al filo de la arista, al pie de una soberbia losa de granito de más de 30 metros; Sennelier consiguió superar este paso dificilísimo y dejarlo equipado para el día siguiente.

Sennelier en la losa de granito de más de 30 metros.
Fuente: Hommes et Cimes du Pérou

El 18 de agosto [...] reanudamos la escalada a las 8 de la mañana; pero, por desgracia, una vez superada la placa y después de un bello paso de hielo, tuvimos que regresar al lado izquierdo de la arista y volver a trabajar en la fastidiosa labor de abrir huella en la nieve. Por fin, una última torre de hielo por la que ascendimos usando crampones nos permitió alcanzar la cumbre a eso de las 2 de la tarde. [...]

Es posible que en toda la historia del alpinismo no haya habido ninguna conquista tan laboriosa.»(6)

La cordada francesa atraviesa desde la arista noreste hacia el suroeste, por la cara sur de la cornisas cimeras. La línea de Sennelier señala una travesía en dirección contraria para ganar la cumbre por la vertiente opuesta, en la cara norte.
Foto Archivo Guillermo Morales/Andes Info



Davaille y Terray, o Sennelier, ¿quién señaló la línea correcta?

Con el debido respeto a los tres miembros de la cordada, el supervisor consideró que la investigación acerca del verdadero trazado de la primera ascensión al Taulliraju debería quedar abierta. Al menos hasta que pudiera ver la citada foto probatoria impublicada por Alpinist.

Como el experto estuvo en Perú de junio a octubre de 2004, aprovechó la ocasión para reconsultar documentos que ojeó años atrás. Entre estos localizó varias fotos que Terray regaló a su amigo y porteador huaracino Guillermo Morales Cacha.

Terray fotografió la travesía de sus compañeros por la cara sur de las cornisas cimeras hacia la cumbre del Taulliraju.
Foto Archivo Guillermo Morales/Andes Info


El legendario alpinista de Grenoble había fotografiado a sus compañeros mientras atravesaban desde la arista noreste hacia el suroeste, por la cara sur de la cornisas cimeras. Poco después los volvió a fotografiar en la misma travesía, posiblemente desde la cumbre del Taulliraju o muy cerca de ella. Estas dos últimas imágenes concuerdan más con las indicaciones de Davaille y Terray que con lo relativo a la reciente línea dibujada por Sennelier. ¿Lo corroborará alguna de las secuencias cinematográficas tomadas durante la histórica ascensión francesa? Debería ser Alpinist quien se encargara de esta última parte de la investigación.


Una vía histórica ¿sin segunda ascensión registrada?

El 3 de agosto de 1972 Bernard Cabane, Larry Swanson y Dean Smith intentaron escalar la mencionada arête nord-est. Abandonaron la escalada por meteorología desfavorable, según The American Alpine Journal 1973. Puede que alguien escalara esta arista años después, aunque ninguna repetición consta todavía en los achivos del citado supervisor. Repetida la vía o no, resulta extraño que el artículo de Alpinist no haya influido aún en la curiosidad de alpinistas cualificados para escalar la arista noreste y resolver la incógnita expuesta sobre la primera ascensión al Taulliraju.


Notas

(2) La Revista Peruana de Andinismo y Glaciología, 1956-1957, publicó la misma foto con la línea, reproducida en Morales Arnao, Andinismo en la Cordillera Blanca, 1968, p. 36.
(3) Davaille murió en 1956 en la vía Major del Mont Blanc.
(4) Terray generaliza la orientación. En realidad es vertiente sureste.
(5) La línea señalada por Sennelier nunca cruza a otra vertiente.
(6) Donde dice arista «este», debería decir «noreste».


Principales Fuentes consultadas

1) La Montagne et Alpinisme, octubre 1956.
2) Annales du Groupe du Haute Montagne, 1956.
3) Revista Peruana de Andinismo y Glaciología, 1956-1957.
4) The American Alpine Journal, 1957 y 1973.
5) TERRAY, Lionel. Hommes et Cimes du Pérou. Impr. Legrand s.d.: Melun, 1958.
6)Los conquistadores de lo inútil, vol. II. Barcelona: Ed. RM, 1982.
7) MORALES ARNAO, César. Andinismo en la Cordillera Blanca. Lima: Ed. Turismo Andino, 1968.
8) Alpinist, Summer nº 7, 2004, Autumn nº 8, 2004, y www.alpinist.com/the-magazine/corrections.php.


Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

Bernart March Roca, Guillermo Morales Cacha, Iván Canturín Cuntti, Jordi Pons Sanginés, José Ángel Navarro Cortés (Janc), José Miguel Llamas González, Laura Navarro Alegría, María Jesús Martínez Pérez, Salvador Reche Moya, Servei General d'Informació de Muntanya, Tom McCrumm, Víctor Riverola Morera

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Primera ascensión al Taulliraju. Discrepancias. Dudas. Errores u omisiones. Supervisión de contenidos. Parte I















«Aunque el desnivel que hay que escalar es de apenas 500 metros, la escalada del Taulliraju fue tan penosa y quizá más laboriosa incluso que la del Chacraraju. […] Es posible que en toda la historia del alpinismo no haya habido ninguna conquista tan laboriosa.»
Lionel Terray —Grenoble (Francia) 1921-Vercors 1965—

Dudas sobre la primera ascensión al Taulliraju

A principios de 2004 se produjo en el ámbito editorial alpinístico una curiosa discrepancia, ilustrativa del grado de rigor de una revista reputada, de la memoria de un alpinista legendario y del escepticismo de un supervisor de contenidos.

Lionel Terray (1956) dedicó esta foto a su amigo Guillermo Morales Cacha.
Foto Archivo Guillermo Morales/ Andes Info


La reciente línea dibujada por Sennelier

La revista norteamericana Alpinist pidió a uno de sus especialistas que supervisara un artículo monográfico de ascensiones al Taulliraju (5830 m), de la Cordillera Blanca, antes de publicarlo en el verano de 2004. El supervisor, entre otras correcciones y añadidos, respondió:
La reciente línea dibujada por Sennelier, en una foto del escarpado pico nevado peruano, no concuerda con lo que publicaron sus compañeros Davaille y Terray hace décadas. Se trata del trazado de la escalada de la expedición francesa de 1956 a los Andes, compuesta por Pierre Souriac, Claude Gaudin, Maurice Davaille, Robert Sennelier y Lionel Terray.

Taulliraju (5830 m), cara SO con la arista NO a la izquierda y la SSE a la derecha, vista desde Taullicocha, en la cabecera de la quebrada Santa Cruz.
Foto Sevi Bohórquez 1995


Al cabo de 48 años, a petición de Alpinist, Sennelier había señalado sobre una foto del Taulliraju la línea de esta primera ascensión. La dibujó en el lado derecho de la cara norte, superaba un muro rocoso de varios largos de cuerda y desembocaba en la arista noroeste. No coincidía en absoluto con la difundida por sus difuntos compañeros de cordada.

Con referencias y documentos, el experto sugirió a la prestigiosa revista que considerara la posibilidad de que la memoria hubiera traicionado a Sennelier después de tanto tiempo.

El editor, que procuraba la calidad de sus publicaciones con buen criterio, indicaría la duda en el exhaustivo artículo «Mountain Profile: Taulliraju», de Alpinist, nº 7, Summer 2004, junto a una foto tomada por Topher Donahue probablemente en 1997:
«A note on the 1956 route(s) depicted here: Lionel Terray drew the line indicated as 1a in the 1960 Annales du Groupe du Haute Montagne (Pages 18-19). 1b was drawn by Robert Sennelier for Alpinist in February, 2004. The account of the climb in this issue is based on Terray's recollections. Take heart: we're as confused as you are.»(1)

«Nota de la ruta 1956 representada aquí: Lionel Terray dibujó el trazado indicado como 1a en las páginas 18-19 de Annales du Groupe du Haute Montagne de 1960. El trazado 1b fue dibujado por Robert Sennelier para Alpinist en febrero de 2004. Esta versión de la ascensión está basada en los recuerdos de Terray. Anímate: estamos tan confusos como tú.»

Cara N del Taulliraju.
La línea 1a (izquierda) fue señalada en las publicaciones de Davaille y de Terray en 1956 y 1958. Los puntos (púlsese en la foto para ampliarla) indican el recorrido oculto, en la cara sureste, al otro lado de la arista noreste.
La línea 1b (en rojo) es copia aproximada de la dibujada por Sennelier, en febrero de 2004, que contradice lo publicado por sus compañeros. Ninguna arista cruza. No accede a la vertiente opuesta. Supera un gran muro rocoso de varios largos de cuerda que tampoco consta en relatos anteriores.
Fuente: Hommes et Cimes du Pérou


Alpinist nº 8, Autumn 2004, añadiría la siguiente corrección decantada por el nuevo trazo:
«In Issue 7, on Page 22 (“Mountain Profile: Taulliraju”), a photograph of Taulliraju’s north face shows two possibilities for the 1956 first-ascent route. Robert Sennelier, a member of the first-ascent team, submitted a photograph that provides compelling evidence that the route marked “1b” is in fact the correct route line. The photograph shows the rock pillar (visible in the photograph) on the northwest ridge of the peak in relative close proximity to a climber making the first ascent.»(2)

«En el número 7, página 22 ("Mountain Profile: Taulliraju"), una fotografía de la cara norte del Taulliraju muestra dos posibilidades para la ruta del primer ascenso en 1956. Robert Sennelier, miembro del equipo de la primera ascensión, envió una fotografía que proporciona evidencias convincentes de que la ruta marcada como "1b" es en realidad el trazado correcto de dicha ruta. La fotografía muestra el pilar de roca (visible en la fotografía) en la arista noroeste del pico, en relativa cercanía a un escalador realizando la 1ª ascensión.»
La nota correctora cerraba el asunto, aunque no mostraba tal imagen probatoria favorable al nuevo trazado. Esta prueba quizá se quemara durante el incendio del almacén de Alpinist el 5 de diciembre de 2007. Por razones que los lectores imaginarán, el experto consideró impertinente pedir la misma foto a Sennelier y buscó otras fuentes aclaratorias.

Continúa en Parte II, Testimonios de Davaille y Terray

Notas

(1) Donde dice «Lionel Terray» debería decir Maurice Davaille y 1956 en vez de «1960». Como alternativa, donde dice «the 1960 Annales du Groupe du Haute Montagne» debería decir Hommes et Cimes du Pérou.

(2) A partir de entonces, Alpinist decidió adoptar la política de información de primera mano. Rehusaría las futuras crónicas indirectas de los corresponsales. Antepondría la credibilidad de la información del protagonista vivo de una escalada a la publicada por sus compañeros muertos, y también a la del supervisor de contenidos.

martes, 30 de agosto de 2011

España. Madrid. Navacerrada. XXII Reunión Anual de escaladores. Aniversario de la I Expedición Española. Expedición Andes 1961

Salvador Rivas, Pedro Acuña y Antonio Pérez Ayuso ascienden al campamento II (5350 m) durante la primera ascensión de la arista NE del Huascarán Sur (6768 m)
Foto Expedición Andes 1961


Los Andes 450 años después

La XXII Reunión Anual de escaladores, que celebrará el Grupo de Alta Montaña Español (GAME), del 23 al 25 de septiembre en Navacerrada (Madrid), conmemorará el 50 aniversario de la I Expedición Española que, en 1961, fue a los Andes del Perú.

La participación estará abierta a todos los escaladores, miembros o no del GAME, porque el fin de la Reunión será intercambiar experiencias y disfrutar de unas jornadas de escalada con otros amigos que, por razones de distancia, no se ven con frecuencia.

Véase más detalles sobre la celebración e inscripciones en el tríptico de la Reunión.

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Cashán Oeste. Arista N. Escalada de Cabeza y Fernández

El español Carlos Cabeza y el peruano Diego Fernández escalaron el 25 de julio de 2011 la parte rocosa de la arista norte, hasta entonces virgen, del poco frecuentado Cashán Oeste (5686 m) de la Cordillera Blanca de los Andes del Perú.

La aguda cima del Cashán Oeste (5686 m) se observa desde Huaraz


Carlos voló con su esposa y sus dos niños desde Madrid a Lima el 15 de julio. Disponía de un mes de vacaciones, aunque sólo de una semana para escalar en Perú. Cuatro días más tarde se despidió de su familia y viajó en autobús hacia el norte (unos 400 km) hasta Huaraz, capital del departamento de Ancash y del andinismo peruano. El día 21 subió en taxi a la quebrada Rajucolta, a casi 4000 m de altitud, para aclimatarse un poco y explorar el acceso a la arista N del Cashán Oeste.

Carlos Cabeza encontró un buen lugar para campo base (4880 m) durante su exploración el 21 de julio.
Foto Carlos Cabeza 2011


La semana anterior acordó con Diego Fernández que se reunirían en Huaraz el 22 de julio. Pensaban llevar material para roca y nieve. Una vez escalaran la primera parte de la arista, de granodiorita, bajarían y volverían a escalarla cargados con la indumentaria glaciar necesaria para alcanzar la cima. Era una estrategia práctica, que el azar desbarataría:

«La misma noche del día 21, Diego me telefonea porque se retrasará tres días. Es un revés para mí, ya que altera mis planes familiares. Además, él tiene previsto ir a escalar el Cerro Parón (La Esfinge) el próximo día 28 de julio. En fin, la logística deberá ser distinta a la prevista debido a la falta de tiempo. Sólo dispondremos de cuatros días para aproximarnos al Cashán y abrir la vía en auténtico estilo alpino.

El domingo 24 por la mañana temprano llegó Diego a Huaraz. Preparamos el material, tomamos un taxi y con nuestros dos porteadores nos plantamos en la quebrada Rajucolta. Subimos despacio las empinadas pendientes hasta nuestro campo base. Aquí, comimos y bebimos un poco, y sin tiempo que perder cargamos el material en nuestras mochilas de ataque.

Cashán Oeste (5686 m) sobre la quebrada Rajucolta
Foto Carlos Cabeza 2011


Recorremos el trayecto que nos separa del principio de la futura vía. Parece corto pero la altura y el desnivel lo hacen eterno. Tras dos horas de subida por la morrena alcanzamos un punto cerca de la base de la arista. Es tarde, así que dejamos el material y nos lanzamos hacia el campo base agotados. Llegamos tarde. Ha sido una larga jornada. Con una mezcla de soroche y cansancio tomamos una decisión: mañana renunciaremos a escalar con mochilones, escalaremos sólo con pies de gato y hasta donde lleguemos.

Nuestro despertador suena a las cuatro de la madrugada del 25 de julio. Ni nos movemos. Muy poco a poco nos desperezamos e intentamos ingerir algo de desayuno. Con las primeras luces del alba nos ponemos a caminar abrigados, por el frío amanecer. Llegamos al depósito de material más rápido que el día anterior. Nos encordamos y escalamos en ensamble por una arista hasta la base de la vía.

El primer largo nos presenta dificultad, un diedro de V+, con pasos clave de bavaresa atlética, que aceleran demasiado mi ritmo cardiaco. Grito de alegría al superar estas dificultades. Después de este largo escalamos en ensamble por lo menos 150 metros por una arista sencilla, aunque con un tramo de IV+.

En el tercer largo está sin duda la clave de la vía. Diego la resuelve escalando una atlética laja en bavaresa (6a+) y luego supera una estética fisura perfecta para encajar las manos. El largo no nos deja indiferentes, ¡es alucinante! Nuestra moral sube ya que sabemos que hemos pasado lo más duro.

Carlos Cabeza en el cuarto largo de la arista N del Cashán Oeste
Foto Diego Fernández 2011


El cuarto largo depara escalada en placa expuesta, seguida de una placa fisurada (de Vº) donde disfrutamos. Un largo más de transición nos lleva hasta otro muy bonito, caracterizado por un diedro con fisura ciega bastante empinado.

Percibimos la proximidad de la nieve, que será nuestra "cima" esta vez. Sólo un largo más nos lleva hasta donde no podemos ascender más sin botas. Estamos a 5550 m. Hemos escalado unos 460 metros en siete tiradas desde el principio de las dificultades, que en conjunto graduamos MD superior 6a+. Ahora toca rapelar de manera más directa, un poco a la derecha de nuestro ascenso.(1)

No sin algún incidente --montaje de rápeles y enganche de cuerdas-- llegamos a la base de la vía, envueltos por la noche. Es aquí donde el GPS nos ayuda a resolver en la oscuridad el laberinto morrénico que nos separa del campo base, librándonos de un posible vivac. Tras 14 horas de actividad estamos de vuelta en el base. Me voy la cama sin cenar. Duermo más de 12 horas del tirón. Hoy sólo nos queda desandar los 800 metros de desnivel que nos separan del Taxi, esta vez sin porteadores.

Línea de la escalada de Carlos Cabeza y Diego Fernández en la arista N del Cashán Oeste
Foto Carlos Cabeza 2011


Estamos contentos, especialmente yo porque mi familia llega a Huaraz mañana. Tal vez otro año volvamos para ponerle "la guinda al pastel" escalando la arista de nieve hasta la cima; quién sabe.»

Una crónica más amplia sobre esta escalada se encuentra en viaclásica

Comunicación personal y agradecimientos
Carlos Cabeza Sánchez

Notas

(1) «Fueron siete rápeles por una línea diferente a la escalada, más o menos en línea recta desde la parte superior de la vía, casi siempre a la derecha de ella según se mira desde abajo. Destrepamos parte de la arista central, pero rapelamos hacia la mitad en una zona de IV+.»

viernes, 1 de julio de 2011

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Chacraraju Este. Cara NE. Arista NE. Taulliraju. Intento. Escaladas nuevas de Corominas y Baró


Cara NE del Chacraraju Este. La escalada Corominas-Baró sigue el intento Kozjek-Kresal (línea azul), después la vía francesa (línea verde) y continúa por terreno virgen (línea roja) hasta la cima. Foto y trazos Jordi Corominas 2011


Nueva escalada en la cara E del Chacraraju Este

El 22 de junio de 2011 Jordi Corominas y Oriol Baró alcanzaron con estilo alpino la cima del Chacraraju Este (6001 m), en la Cordillera Blanca peruana, por un recorrido de 900 metros bastante estético en la cara y arista NE, de dificultad general ED, «con A2/6a en roca mala y hielo peruano».

Escalaron la mitad inferior de la cara NE por el intento de Kozjek y Kresal de 1993. En mitad de la cara atravesaron hacia la derecha por la vía francesa, para seguirla luego por la arista NE. Abandonaron esta vía del año 1962 cuando atraviesa hacia la izquierda en la parte alta de la cara, y abrieron tres largos directos por la misma arista hasta la cima.


Última tirada rocosa en la arista NE de la cima Este (6001 m) del Chacraraju.
Foto Jordi Corominas 2011


Aproximación, escalada, vivaques y descenso

Los dos alpinistas catalanes subieron el 20 de junio por la quebrada Ranincuray a Tintacocha (laguna) y acamparon (ca. 5100 m) a pie de pared. Fue una subida sin sendero por terreno incómodo de hierbas altas y placas de granito. Al día siguiente ascendieron el mismo embudo de nieve del intento esloveno de 1993. Escalaron después dos largos de roca descompuesta. Llegaron a la primera travesía (a la derecha) de la vía de la expedición francesa de 1962. Ascendieron luego la arista NE, por nieve y un largo de roca que encontraron con los pitones puestos. Continuaron por nieve y desplomes de hielo hasta montar (entre los 5600 m y los 5700 m) una tienda de vivac en la arista.

El 22 junio siguieron esta arista de nieve. Como no veían muy clara la segunda travesía de la vía francesa (hacia la izquierda), decidieron seguir recto. Con una tirada corta de cuerda, de dificultad A2, por roca de mala calidad, seguida de dos largos de hielo (el primero muy bueno), alcanzaron la cima. Descendieron con rápeles a la tienda del vivac. Una piedra les cortó una cuerda. El día 23 rapelaron hasta el pie de la pared, por el itinerario del ascenso, y bajaron hasta el campo base.

Otra actividad de la cordada

Más información sobre la actividad completa de Corominas y Baró en Desnivel y en su edición impresa Desnivel nº 302, septiembre 2011.1 Véase además la noticia publicada en inglés por blackdiamondequipment.com el 18 de agosto de 2011.

Cara SO del Taulliraju. Notable escalada de Corominas y Baró, que quizá haya superado la cota de anteriores intentos norteamericanos y rusos. La cordada también accedió por la variante de los guías de Chamonix a la vía Japonesa (arista SSE) y escaló hasta el punto señalado con la línea recta roja en la parte superior derecha de esta imagen. Foto y trazos Jordi Corominas 2011


Notas
1 En la página 25, donde dice «Vía de los guías, abierta por los Guías de Chamonix», debería decir «variante de los Guías». El cuarteto francés que abrió esta variante, en 1978, ascendió el "couloir" izquierdo del Taulliraju Sur (c. 5400 m) para llegar a la arista SSE escalada dos años antes por Mizobuchi, Nagashino y Yoda.

Fuentes consultadas
Archivo de impresos y manuscritos de Andes Info
Cordillera Blanca, Escaladas, Parte norte...

Comunicación personal y agradecimientos
Jordi Corominas

jueves, 2 de junio de 2011

Escalada. Técnica. Reuniones. Triangulación. Equalette

Reunión triangulada con Equalette
Foto Tente Lagunilla


Reuniones con triangulación Equalette
Por Tente Lagunilla

Por todos es sabido que uno de los temas más importantes, o el que más, dentro de la técnica de la escalada (en roca o en hielo) son las reuniones. Mucho se ha escrito, y se seguirá escribiendo sobre el tema, pues la montaña es un deporte vivo, en constante evolución, donde lo que hoy parece definitivo y adecuado, estará anticuado dentro de cuatro días.

Dejando aparte los poco aconsejables montajes en línea, nos quedan las triangulaciones. El Triángulo americano, Triángulo inglés y Columpio tienen sus ventajas e inconvenientes. Claramente ganan los segundos. Las otras tres triangulaciones «clásicas» —Triángulo de fuerzas desplazable, Triángulo de fuerzas desplazable semibloqueado y Triángulo de fuerzas bloqueado— se consideraban hasta el momento como los sistemas de seguridad más adecuados para reuniones. Sin embargo, pruebas realizadas por ingenieros, escaladores y expertos en estadística, cuyos resultados fueron probados en el terreno por guías profesionales, llegan a la conclusión de que estas triangulaciones no eran tan buen sistema.

Las pruebas de laboratorio y de campo demuestran que, cuando los anclajes no están a la misma altura y los distintos brazos de la triangulación son desiguales, el reparto de cargas resulta desequilibrado y su comportamiento es —cito palabras textuales— “bastante impredecible”.

El Quad, que parece ser muy buen sistema, resulta poco práctico para escalada en montaña. Tiene la limitación de sólo poder utilizar dos anclajes.

Después de lo explicado, y según estas exhaustivas pruebas, el mejor sistema para triangular una reunión o cabecera, hasta hoy, es el Equalette.

Más información en arasdelcielo.com

domingo, 22 de mayo de 2011

España. Manifestación. Indignados. Democracia real ¡ya! Movimiento 15-M o Spanish Revolution

Eduardo Galeano y su visión del mundo actual
Videoentrevista al economista y humanista José Luis Sampedro sobre el M-15-M por la democracia real.
Entrevista en el diario El País a José Luis Sampedro sobre el M-15-M: «Poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe»
«La indignación debe ir seguida de compromiso» Entrevista a Stéphane Hessel
Animación en vídeo, Españistán, de la Burbuja Inmobiliaria a la Crisis, por el humorista gráfico Aleix Saló

Selección de lemas más llamativos del M-15-M
Video Spanish Revolution
Sede web Democracia Real Ya

Salud, ánimo y suerte.

viernes, 20 de mayo de 2011

Andes. Argentina. Aconcagua. Vía normal. Posible récord argentino de Daniel Azócar

El mérito de bartir una marca en el montañismo resulta tan controvertido que genera debates éticos vastos y complicados. Por esta razón nos limitamos de momento a publicar sin juicios valorativos el siguiente comunicado de Daniel Azócar.

El andinista argentino ascendió solo, sin asistencia, desde Plaza de Mulas (ca. 4260 m) hasta la cumbre del Aconcagua (6.959 m o 6961,83 m) en cuatro horas, 28 minutos y 48 segundos, el 22 de diciembre de 2010.

Daniel Azócar en la cumbre del Aconcagua
Foto archivo Daniel Azócar


Posible récord argentino en el Aconcagua
Por Daniel Azócar

Salí el 22 de diciembre a las 9:43 am desde Plaza de Mulas, concretamente desde una carpa de porteadores de Inka, empresa en la trabajé este año. Llegué a la cumbre a las 2:12 pm. Mi cronómetro marcaba 2h 27’. No recuerdo los segundos. Cuando partí de Mulas grabé la hora con una cámara, pero cuando llegué a la cumbre no me acordé de grabar el reloj. Sólo dispongo de los horarios de los vídeos de la cámara para corroborar la hora: el de salida a las 9:45:04 am y el de llegada a la cumbre 02:13:52 pm. Da un total de 4h 28’48’’. Creo que este podría ser el tiempo oficial, es lo único que tengo registrado.

Usé la vestimenta siguiente: zapatillas, medias, calza, remera de manga corta térmica, buzo de windstopper, guantes interiores y campera de plumas. Llevé una mochila con tres litros de agua en un camelbak, cuya manguera se congeló a partir del refugio Berlín; en el video se ve que la llevo metida dentro del buzo. Como alimento llevé un paquete de galletitas, dos barritas de cereales y caramelos.

El día que ascendí fue unos de los mejores de la temporada, como lo indicó el pronóstico. No corrió viento ni había nieve en casi todo el camino, solo desde “La Cueva” hasta la Cumbre. La poca nieve que encontré estaba bien pisada, no tuve que usar crampones.

Ya ascendí tres veces a la cima la temporada pasada. La primera vez ascendí también desde Plaza de Mulas, pero con dos compañeros. Fuimos sin tener en cuenta el tiempo. La segunda fue desde Confluencia, acompañando a Charly Galosi que había partido de Horcones para intentar el récord, y tardé 10h 15’ hasta la cumbre. La tercera fue trabajando para la productora argentina Arista Sur.

No puedo asegurar que mi cuarta ascensión al Aconcagua sea un récord. Por lo que averigüé, conseguí la mejor marca argentina y fue de forma solitaria y sin asistencia desde Plaza de Mulas a la cumbre:

Los italianos Bruno Bronod, Fabio Meraldi y Jean Pellisier ascendieron juntos, tardaron 3h 40’ en subir y 72' en bajar. El récord anterior lo tenían, desde 1992, dos integrantes del Ejército Francés que tardaron 4h 36’. Los tiempos más rápidos en ascensiones solitarias fueron: Alejandro Randis 8h 07’ (Argentina, 1987), “Lito” Sánchez 6h 32’ (Argentina, 1987), Daniel Allessio 6h 07' (Argentina, 1990), D. Porsche 5h 45’(Alemania, 1990), Z. Pauletto 5h 29’ (Brasil, 1996).

Daniel Azócar con el expedición conjunta de la Fuerza Aérea Argentina y la Patrulla de Rescate de la Policía de Mendoza que colocó ese día la nueva cruz en la cumbre del Aconcagua
Foto archivo Daniel Azócar


El mismo día de mi cuarta ascensión al Aconcagua, una expedición conjunta de la Fuerza Aérea Argentina y la Patrulla de Rescate de la Policía de Mendoza colocó en la cumbre una nueva cruz. Se fabricó en la IV Brigada Aérea de Mendoza con restos de un avión. El interior de la cruz tiene restos de aviones que combatieron en las Islas Malvinas.

Me llamo Daniel Azócar, vivo en Esquel, Chubut, Patagonia Argentina, soy Pistero Socorrista, miembro de la Escuela de Montaña del Club Andino Esquel y esta es mi segunda temporada como Porteador en el Aconcagua.

Comunicaciones personales y agradecimientos

Personal Guardaparque de las quebradas Horcones y Vacas, Tente Lagunilla

lunes, 9 de mayo de 2011

Crónicas andinistas. Análisis. Nuevos hábitos y tendencias en el andinismo


The Alpine Journal 2006
Foto Sevi Bohórquez


Las crónicas andinas o andinistas se perciben como despliegues de vanidad y como fuente de datos valiosos. En este segundo caso son bastante apreciadas por las publicaciones que anteponen el rigor informativo a la premura por ofrecer primicias o al entretenimiento de los lectores.

Además de informarnos sobre lo acontecido u observado en actividades concretas, las «aburridas» notas de una crónica pueden revelar nuevos hábitos y tendencias andinistas que antaño resultaban chocantes o inadmisibles.1 Podemos comprobarlo con un vistazo al contenido de «Cordilleras Blanca and Huayhuash 2005» (crónica en castellano), publicado en The Alpine Journal 2006,2 que sugiere al menos diez temas relacionados para debate:

1. Pese a la proliferación de medios que difunden noticias sobre andinismo, aumenta la confusión en el concepto de primera ascensión y en el derecho a denominar.

2. Las fuentes de difusión rápida que carecen de supervisión especializada denotan bastante desconocimiento acerca de la localización, la toponimia, la altitud o la historia de algunas de las montañas andinas que citan.

3. Suele ignorarse las recomendaciones para denominaciones oronímicas de las autoridades geográficas locales.

4. Se otorga nombres no oficiales a picos conocidos, aunque innominados, sin haber alcanzado su cima; y quienes las alcanzan después utilizan la misma denominación extraoficial.

5. Se recurre a las publicaciones más recientes confiando ciegamente en sus contenidos, sin poner en tela de juicio el grado de autoridad o la precisión de sus autores.

6. Cada vez son menos los alpinistas que califican de intento sus escaladas tras descender («abandonar») sin alcanzar una cima.

7. Por el contrario, ahora es frecuente considerar primeras ascensiones o «nuevas rutas», y nombrar como si fueran vías completas, escaladas que antaño se hubieran considerado intentos porque terminaron antes de las cimas.

8. También suele comunicarse que «se ha abierto una nueva ruta» gracias a la reciente estratagema de escalar una parte de terreno inescalado para descender justo al alcanzar una vía anterior. Así se ahorra tiempo, recursos, molestias y la dificultad o el peligro que entraña recorrer una arista o alcanzar una cima.

9. Quienes alcanzan la cima aprovechando un anterior intento ajeno suelen mantener el nombre que sus predecesores dieron a la montaña o cerro y a la vía incompleta.

10. Un caso, casi inverso a éste último, propone renombrar una vía ajena cuando se supera (o se esquiva) con escalada libre sus anteriores pasajes de escalada artificial.

Si deseamos un andinismo con identidad, espíritu crítico y sin trampas ni complacencias, quizá todos estos hábitos y tendencias requieran debates que contribuyan a:

a) determinar sin temor ni prejuicios qué los/las origina,
b) unificar criterios,
c) conseguir una terminología lo más unívoca posible,
d) difundir información rigurosa o datos más precisos,
e) facilitar la investigación sobre los Andes o el andinismo,
f) evitar que los errores acaben integrados en la información correcta.

Notas

(1) Muchos éxitos actuales hubieran sido considerados fracasos hace sólo unas décadas.
(2) Tras redactar la crónica en castellano comparé su contenido con lo publicado al respecto por algunos medios de difusión rápida, tanto impresos como electrónicos. No referí a estos medios para evitar susceptibilidades, pues habían copiado las noticias y añadido errores sin aportar datos significativos a los contenidos de las fuentes previas que consulté.

viernes, 6 de mayo de 2011

Andes. Toponymy or place names. New oronyms. Parte I

Names in the Andes. How to name peaks, passes and glaciers in high South America.

By Evelio Echevarría Loveland (Colorado) USA

All seven Andean nations have rules instituted for giving names to newly discovered places in their territories. Regarding unnamed peaks, passes and glaciers some, or many parties, mostly foreign but also national, have ignored, or have shown little familiarity with, such rules.

Although they were originated by the relevant geographical authorities of seven nations, those rules are uniform in their purposes. They are reviewed here in order to make them more widely known to mountaineers.

I. Travelers should do their best to ascertain that no local names exist. Except for very isolated or unpopulated places like Patagonia, names very often already exist and even two or three names for a same peak are not uncommon,

Local name: Chalten
Invader name: Fitz Roy
Photo: Sevi Bohorquez


II. If no local names are forthcoming, invented names must conform to the following options:

a) If at all possible, new names should be awarded in consultaron with the local inhabitants.

b) A natural object could be named after a descriptive characteristic of its own (i.e., Cerro Mesón Alto, or "Lofty Flat-top," Chile).

c) A natural object may be named after an adjacent feature, like a pasture, alp, stream, etc. (i.e., Nevado de Tolima, so named after a regional province and place).

d) Occasionally, a name could be drawn from the local lore or tradition (i.e., Nevado de Chani, after an Inca mythical giant, Argentina).

For names not in the standard Castilian Spanish in common use among the Andean peoples, invented names should be rendered into the local vernacular, taking care to observe the proper spelling (i.e., Nevado Tacuriti, Perú, drawn from the local Quichua, "Silky Snow").

Local name: Chaupiwanka
Invader name: Punta Numa
Photo: Sevi Bohorquez


Travelers should abstain from imposing names that, however appropriate they may be, repeat those showing on existing national or local maps and charts. This is a recent restriction designed by the relevant geographical authorities of the Andean countries to avoid repetition of existing names (i.e., the much resorted to, "Cóndor," "Centinela," "Catedral" and the like).

III. Wholly unacceptable names are those commemorating friends, relatives or oneself, benefactors or saints as well as geographical features, places, historic persons, events or institutions of any homeland. Festive, humorous, political and commercial names are certain to be rejected.

Authorities expressly forbid names of persons in existence. However, they are inclined to accept names of personages of the past who had rendered signal services to the national geography and exploration (Le., Cerro Riso Patrón, Chile, so named after Luis Riso Patrón, foremost Andean explorer and surveyor).

In some cases pertaining to Patagonia and Tierra del Fuego, parties have christened features with the name of the boat that took them to their place of destination. But Andean rules make clear that such names would be acceptable only if they belong to boats used for charting or surveying purposes. names of boats used for simple navigation, transportation, tourism or pleasure trips will not qualify.

Local names: Cerro Kgolca - La Roca
Invader names: Cerro de Parón - La Esfinge
Photo: Sevi Bohorquez


Generally speaking, names that do not conform to the rules and restrictions described above will tend to be, as the well known climber-author John Ricker once wrote, "unacceptable and worse, tactless and offensive." Furthermore, a mountain baptized with an unacceptable name, may in full right be re-christened by posterior climbers.

It would be of a great help to the geographical authority of the country involved if new names could be connected to a well determined height or location drawn from the official maps and chatis. Such names do need to be submitted to those authorities. The simple entering of new names in mountaineering reports, sketch-maps, journals or books does not guarantee official acceptance.

Sources

1 Alpine Journal. London : The Alpine Club. 1966, pp. 144-145, editor note.
2 American Alpine Journal. New York : American Alpine Club. 1962, p. 156, editor note.
3 Armada de Chile. Departamento de Navegación e Hidrografía. Determinación de nombres geográficos. Santiago de Chile : Armada de Chile. 1967.
4 ECHEVARRÍA, Evelio. A Survey of Andean Ascent. 1961-1970. American Alpine Journal. New York : American Alpine Club. 1973, pp. 342-344, note.
5 -- Bautizo de cumbres. Problemas y soluciones. Revista Andina, nº 92. Santiago de Chile : Club Alemán Andino. 1972, pp. 21-23.
6 -- Bautizo de cumbres. La nueva guerra. En: Chile andinista. Su historia. Santiago de Chile : Autoedición. 1999, pp. 166-167.
7 Instituto Geográfico Militar de Chile. Normalización de nombres geográficos. Montreal, 1987.

domingo, 17 de abril de 2011

Andes. Chile. Patagonia. Torres del Paine. Intento de travesía. Vía nueva en la Torre Norte

Torres del Paine
Torre Norte a la derecha
Foto Sevi Bohórquez 2009


Intento de travesía y vía nueva en las torres del Paine

Pedro Cifuentes y Adrián Ayllón abrieron una vía en la Torre Norte del Paine, aunque sin completar la travesía de las tres torres como planificaron. Véase Desnivel.com.

jueves, 7 de abril de 2011

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Errores u omisiones. Crónicas andinistas. Supervisión de contenidos. Parte I

Varias veces hemos recordado en este blog las frecuentes dificultades para informarse sobre montañas y ascensiones andinas: la dispersión, la imprecisión y la contradicción de los datos. Estas tres molestias exigen demasiada dedicación a la búsqueda, al análisis y al cotejo de la información obtenida.

Huamashraju (5434 m), desde Huaraz
Foto Sevi Bohórquez 2008


Las editoriales especializadas en montañismo afrontan con frecuencia ese reiterado triple par de problemas, aunque muy pocas pueden permitirse contar con personal especializado para resolverlo ni, mucho menos, con una «autoridad competente» en cada materia para supervisar contenidos. En primer lugar porque tales autoridades escasean. En segundo porque hay que encontrarlas, motivarlas y, sobre todo, «compensarlas» en justa medida.

Algunos editores creen que los lectores responsabilizan de la información defectuosa al propio autor. Otros ignoran además la cantidad de equivocaciones que aporta el personal de su redacción; por razones que conviene analizar en otro momento. Frente a estas creencias e ignorancias, la mayoría de lectores piensa que los defectos informativos, provengan de donde sea, socavan la credibilidad del medio que los emite.

Nevado Artesonraju (6025 m), sobre la quebrada Artesón
Foto Sevi Bohórquez 1995


En este sentido, el ámbito andinista carece de suficientes evaluaciones del índice de rigor de cada producto editorial. Determinar, por ejemplo, el grado de fiabilidad que merecen las revistas del montañismo por sus contenidos requiere aunar tiempo, recursos y ponentes cualificados. Esta práctica determinadora es más habitual en el entorno de las publicaciones académicas, donde se recurre al arbitraje o la revisión por varios expertos. Tamaño esfuerzo evaluador tal vez se concibiera en los medios informativos montañeros si lo justificara una competencia feroz por ganar cuota de mercado.

Remitamos finalmente al motivo de estas líneas: el comentario del usuario «Cabe» del foro viaclasica.com relativo a la confusión con los canales Central y Ferrari de la cara SO del Alpamayo. Comentario que justifica incluir aquí una muestra testimonial (véase AAJ 2002) de correcciones a una crónica andinista publicada sin revisión.(1)

Nevado Churup (5493 m), desde Huaraz
Foto Sevi Bohórquez 2008


Como revela mi aclaración acerca de los dos canales del famoso nevado peruano, erramos incluso los documentalistas especializados en la gestión de información andinista.

Nadie debería sentir bochorno, pues, al equivocarse cuando informa con voluntad orientadora, sin pretensiones ni ánimo lucrativo sobre actividades propias o ajenas. Aun con todo lo dicho, la calidad de los contenidos debiera ser responsabilidad de los medios que los difunden, divulgan o venden.

Notas

(1) Acerca de la fiabilidad de las fuentes informativas, la supervisión de contenidos y la «política de información de primera mano» adoptada en 2004 por Alpinist, véase dudas sobre la primera ascensión al Taulliraju Parte I, Parte II, y en Alpinist Hihg Camp. O bien, véase errores u omisiones.

domingo, 3 de abril de 2011

Andes. Argentina. Patagonia. Chaltén o Fitz-Roy. Vía de Ferrari. Favresse y Villanueva proponen quitar escaleras. Polémica. Parte I

Chaltén (3375 m)
Cerro Fitz Roy
Foto Sevi Bohórquez 2009


Nico Favresse y Sean Villanueva proponen quitar las escaleras metálicas colgantes de la vía de Ferrari del Chaltén o Cerro Fitz Roy. Es natural que propuestas de este tipo generen comentarios a favor y en contra, como podremos leer al final de la noticia publicada por Desnivel. Carlos Suárez aboga por la idea de la cordada belga, en su blog dentro de esta editorial.

Véase además Desnivel, nº 298, 2001, pp. 14-15.

jueves, 31 de marzo de 2011

Andes. Argentina. Patagonia. Cerro Torre. Vía del compresor de Maestri. David Lama. Polémica. Parte III

Cerro Torre y reinvasión publicitaria

Generar expectación, «maximizar la audiencia», rentabilizar la inversión mercadotécnica; ya se encargarán los medios de crear noticias que provoquen reacción u opinión. Son metas empresariales. Conseguirlas con la polémica es fácil cuando dirigen obsesiones como la de David Lama con la vía del compresor de Maestri en el Cerro Torre.

Cerro Torre
Foto Sevi Bohórquez 2009


La historia de la nombrada vía del compresor empezó cuando Maestri traicionó la ética alpinística. Traición que continuará con el proyecto de Lama, si nada cambia. En cualquier caso, es la historia de una vía destinada a llamar la atención del público. Por esta razón se conseguirán las metas publicitarias de Red Bull y Lama, al margen de que éste logre terminar la vía con métodos reprobables o no.

Véase además Parte I, Parte II, Desnivel, nº 298, 2001, pp. 15-16, y entrevista publicada en Desnivel el 7 de noviembre de 2011. David Lama: «Este invierno vuelvo al Cerro Torre».
[...] ¿Cómo te ves en el futuro más bien lejano?
Oh, ¡espero que no volviéndola a cagar como en el Cerro Torre! Habrá tiempo para hacer buenas cosas, y hay muchas montañas donde hacerlo.


Post data (8 diciembre 2012)
Véase el comentario de Adolfo Díaz en Parte II.

Post data (12 octubre 2013)
Véase en Desnivel.com entrevista a Thomas Dirnhofer al director de «Cerro Torre: a snowball’s chance in Hell», una película sobre la liberación de la arista sureste del Cerro Torre a cargo de David Lama.

viernes, 25 de marzo de 2011

España. Aragón. Huesca. Mallos de Riglos. La Visera. Vía Directa. Equipamiento y restauración. Parte II

Material utilizado en la apertura de la vía Directa de La Visera de los Mallos de Riglos. Sevi Bohórquez 1978


Crece la tendencia que evita consultar determinadas revistas especializadas en montañismo porque —expresado de manera suave— dan demasiado pan y circo a la masa consumidora de sensacionalismo y mitificación.

En Andes Info nos reservamos de momento cualquier opinión y los términos exactos del grupo de lectores anónimos que al final de su comentario solicita: «Por favor cuelga [en el blog de andesinfo] las confesiones y opiniones completas de Sevi sobre el equipamiento deportivo de la Directa a La Visera» de los Mallos de Riglos.

Debemos explicar que dichas opiniones completas solicitadas se reparten en dos revistas.

Por razones relacionadas con las cesiones de derechos de publicación, ponemos al alcance de los lectores sólo las Confesiones y opiniones que complementan el artículo de Álex Puyó sobre la historia de La Visera publicado en Cuadernos Técnicos (de Barrabés), nº 42, 2009.

El resto de opiniones se puede consultar en la tribuna «Sobre el reequipamiento de la Directa a La Visera» publicada en Desnivel, nº 278, 2009.

Recordemos que lo escrito acerca del equipamiento y la restauración de la Directa de la Visera es sólo un ejemplo, una excusa para tratar un problema global.

Agradecidos por vuestra comprensión, os deseamos salud, ánimo y suerte.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Andes. Perú. Cordilleras centrales. Cordillera Oriental. Incatana, Pk32 o Tarata. Nevado al S del Huaguruncho

En mayo de 2003 Jordi Marmolejo, Xavier Farré, Oriol Baró y Albert Bargués viajaron al Perú. Desde Lima fueron a Huachón, distrito de la provincia de Pasco, y llegaron a la laguna de Jaico:

«[...] el tiempo empeora y llueve todos los días. Nos dedicamos a arreglar una barraca llena de basura, ¡y ratas!, como campo base.»(1) Esto lo publicó Desnivel, nº 204, 2004, en un interesante artículo sobre la expedición Huaguruncho 2003, que refiere a un «nevado Tarata» de 5050 m en el pie de una foto tomada mientras lo ascendían.

Porción de la hoja 22-l, Ulcumayo, del IGN del Perú.
Imagen modificada por Sevi Bohórquez (2011) sin alterar las cotas originales, aunque añade la de 5122 m y los nombres Huaguruncho e Incatana.


Enigmas de un nevado

Los cuatro alpinistas catalanes querían abrir una vía en el nevado Huaguruncho(2). Para observar de cerca la futura vía, Farré y Marmolejo partieron hacia un nevado situado al oeste de dicha laguna. Este nevado podría ser el Tarata (ca. 5050 m), por la información que recogieron. Caminaron hasta un glaciar pequeño. Después de cruzarlo treparon por la cresta NE, donde superaron algunos pasajes de tercer grado en roca.

La ascensión fue fácil en general, menos para alcanzar el punto más alto. El último tramo era una gran losa de granito en forma de aguja. A unos siete o diez metros de la propia base de esta aguja, Marmolejo encontró en una repisa un clavo de marca Chouinard (antecesora de Black Diamond) que aprovechó como seguro de reunión. Con este clavo había un mosquetón(3) medio fundido por los rayos en muchos puntos.

Cara N de la aguja final del nevado de Tarata o Incatana (5122 m), con el Jancahuay (5160 m) al fondo a la izquierda. Gran parte de la vía seguida por Marmolejo y Farré hasta la cima queda oculta en la cara E, en el lado derecho de la roca.
Foto Jordi Marmolejo, 2003


Escalaron después un largo de Vº (aprox.) para alcanzar la cumbre, donde no encontraron ningún resto de otra cordada. Era una cima puntiaguda, admitiría mal un hito de piedras testigo de la ascensión.

Anillaron la cúspide con una «baga» ('cinta de nailon') que les permitió bajar con un rápel a la base del gendarme pétreo. Destreparon luego durante un rato hasta otro saliente rocoso que también anillaron para rapelar. Excepto el largo de la cumbre, descendieron por el lado opuesto al de ascenso, en travesía por la arista S, para llegar de nuevo a la laguna de Jaico.

Esto es, en síntesis, lo que recuerdan al cabo de siete años los autores de la escalada. Quizá hubieran alcanzado una cima virgen, hecho al que dieron escasa importancia por tratarse del nevado menor que eligieron como observatorio. Incluso omitieron esta ascensión en su nota para The American Alpine Journal (AAJ) 2004.

Tal omisión incitaba a indagar sobre lo enigmático de la cima: su localización exacta, su verdadera altura, quién abandonó aquel clavo y si alguien alcanzó antes el pináculo rocoso final.

Xavier Farré en la arista NE, antes de llegar a la cresta rocosa del Incatana.
Foto Jordi Marmolejo, 2003


El Incatana, Pk32 o nevado de Tarata

Marmolejo me señaló en una porción de la hoja 22-l, Ulcumayo, (escala 1 : 100.000) del Instituto Geográfico Nacional (IGN), que el Tarata coincide con el «Nevado Yanacocha» de la cartografía peruana. Esta no le atribuye una cota específica. Farré ya había indicado en el citado artículo de Desnivel sobre la hoja oficial:

«El nevado Huagurunchu o Huaguruncho lleva, en los topográficos del IGN peruano, el nombre de nevado Tarata, 5.728 m, y se atribuye el nombre Huaguruncho a su vecino menor (Huaguruncho Chico, 5.309 m), y asimismo a unos cuantos picos cercanos.»

Xavier Farré en la base del gendarme extraplomado que impidió la ascensión de Bishop en 1941.
Foto Jordi Marmolejo, 2003


Pese a tanta redundancia denominativa, y a la falta de concordancia toponímica entre la cartografía y el uso habitual, el nombre del lugar donde está la cima indicaba que ascendieron al verdadero nevado de Tarata; de 5050 m según las curvas de nivel de dicha hoja.

Todos los datos anteriores cotejados con la bibliografía revelan, sin embargo, que el mismo nevado ya recibió la referencia «Pk32», el nombre «Incatana» y distintas alturas. La peculiaridad de su cima, como veremos, siempre atrajo las miradas de quienes visitaron el macizo del Huaguruncho de la cordillera Oriental del centro del Perú.

La altura del Incatana (5122 m) fue triangulada en 1927 por Osborn Maitland Miller cuando estuvo en Cerro de Pasco con The 1927-1928 Peruvian Expedition of The American Geographical Society. Un croquis de William F. Jenks (Bill Jenks) publicado con su artículo en el AAJ de 1941 mostró el Incatana(4), con la cota de Miller. Su cima está a poco más de un kilómetro al norte del nevado Jancahuay, de 5160 m.

Jenks escribió que, a su entender, la cima estaba inescalada y su rocoso largo de cuerda final podría presentar algunas dificultades. Lo sabía porque, el 5 de agosto de 1941, sus compañeros Robert H. Bishop III y John Coyle intentaron alcanzar aquellos 5122 m para continuar por la arista sur hasta el Jancahuay. Bishop relató en el AAJ de 1943 lo relativo al intento, que terminó bajo «un gendarme extraplomado».

El Incatana(5) tiene sólo la referencia Pk32, con altitud de 5132 m, en un croquis del Huaguruncho dibujado en 1956 por John William Rolfe Kempe y John W. (Jack) Tucker. El croquis ilustra un artículo de Michael Horatio Westmacott, publicado en The Alpine Journal (AJ) 61, en Mountain World y en Berge der Welt 1958/59. Este nevado menor está a unos dos kilómetros y medio al SSO de la cumbre del Huaguruncho (5730 m) y, en efecto, al oeste de la pequeña laguna Tarata y de otra mayor llamada «Jayco» en el croquis.

Jordi Marmolejo en la cima del Incatana (5122 m, 5132 m, 16.804 pies) con el nevado Huaguruncho (5730 m) al fondo.
Foto Xavier Farré, 2003


En 1968, Fernard y Francois Rebeyrol, Monique Bruhat, Claudine Tesa y René de Milleville, afiliados al Club Alpino Francés, parece que intentaron alcanzar la cima rocosa, sin conocer su nombre, y comunicaron en el AAJ de 1969: «We first climbed a gendarme 150 feet [45,72 m] below the summit of Jancahuay, just north of it, but we did not reach the top of the peak.»

La primera ascensión

El Incatana fue escalado por fin en julio de 1970, por James Jones y Leif-Norman Patterson. Ambos eran miembros de la expedición de norteamericanos y noruegos que escaló días antes la arista S del Huaguruncho. Patterson dedicó pocas letras a esta primera ascensión, en AAJ 1971: «Jones and I climbed a small, very pretty pinnacle, Incatana (16,804 feet). This is the first summit on the southwest spur, about two miles from Huagaruncho.» Podríamos preguntarnos cómo bajaron de la cúspide sin dejar rastro, imaginando las variadas posibilidades para conseguirlo.

Farré piensa que la cordada norteamericana bajó como él y su compañero. Es posible que, al cabo del tiempo, el viento se llevara la cinta o el cordino que dejaran para rapelar.

Por otra parte, es fácil no caer en la cuenta de colocar un hito en una aguda cima virgen o junto a ella. Sobre todo cuando el objetivo principal es abrir con estilo alpino una vía difícil en un nevado mayor, acerca del cual los alpinistas catalanes fueron bien documentados. Lo prueba dicho artículo de Desnivel, complementado con una guía práctica de la zona del Huaguruncho y del bosque de piedras de Huayllay.

Marmolejo en el segundo rápel.
Foto Xavier Farré, 2003


Notas

(1) La expedición británica de 1941 encontró en condiciones acogedoras para campo base esta misma cabaña, utilizada entonces por la Compañía Minera Nacional peruana.
(2) Al Huaguruncho se le atribuyen varias alturas. La cota 5723 m de la hoja 22-l, Ulcumayo, del IGN del Perú no coincide con otras de uso habitual.
(3) Marmolejo regaló este mosquetón al guarda de la central hidroeléctrica de Tingocancha.
(4)Tal vez el nombre se deba al templo de Inkatana ubicado en un gran aprisco (cercano al nevado Huaguruncho), situado junto a una plaza circular ceremonial cuyo centro tiene una piedra supuestamente utilizada como ara de sacrificios.
(5) Para el licenciado Luis Pajuelo Chávez, «Inkatana es un vocablo puquina-quechua que significa 'donde los Inkas atrapaban al Sol y las Estrellas' o 'donde ellos se transportaban a otros mundos'. Se supone que los orejones y amautas o sabios, con la invasión española, desaparecieron en esta zona.»

Fuentes consultadas

1 Berge der Welt, 1958/59
2 Desnivel nº 204, sept. 2004 y http://desnivel.com/escalada-roca/cordillera-central-del-peru
3 Mountain World 1958/59
4 The Alpine Journal. Vol. 60, vol. 61 y vol. 76
5 Revista Peruana de Andinismo, nº 10, 1971-1972-1973, p. 47. Croquis que localiza el Incatana en la Cordillera Oriental.
6 The American Alpine Journal. 1941, 1957, 1969, 1971, 1976 y 2004
7 The Geographical Review. Vol. XIX. January 1929. nº 1
8 Ulcumayo. Hoja 22-l, Instituto Geográfico Nacional del Perú

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

Jordi Marmolejo, Xavier Farré, Luis Pajuelo Chávez